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Descubre la Navidad Andina: la Tradición del Santurantikuy

Existe una tradición importante en la ciudad de Cusco en la cual artesanos de diversos pueblos emprenden un viaje hacia la capital durante diciembre para ser parte de la famosa feria de la navidad, “Santurantikuy”. Esta es una costumbre que lleva desarrollándose muchos años en la icónica Plaza de Armas de la ciudad y es considerada Patrimonio Cultural de la Nación. En ella se ofrecen productos artesanales para decorar los típicos nacimientos navideños, además de algunas comidas y bebidas típicas. En Sumaq Hotel nos sumamos a los esfuerzos para proteger y conservar esta hermosa tradición invitándolos a que conozcan un poco más de ella.

Santurantikuy significa “venta de santos” en quechua, la lengua originaria del imperio inca, y es justamente esa la principal actividad que se desarrolla en este mercado tradicional. Su origen se remonta al tiempo de la colonia, en la que algunos indígenas muy talentosos aprendieron a realizar esculturas y pinturas religiosas. De esta manera, la creación de los pequeños personajes o “santos” para el nacimiento navideño se fue perfeccionando y desde entonces fue una práctica que ha continuado hasta nuestros días.

Antes de la nochebuena, la Plaza Principal recibe, desde temprano, a cientos de familias cusqueñas que se acercan emocionadas a buscar al personaje que hace falta en sus nacimientos: tal vez un burrito, un pastor o al protagonista de la fiesta, el niño Manuelito. Esta es una imagen que representa al niño Jesús en una versión andina, mucho más cercana a los pobladores de los andes. Se observa a un pequeño pastor que tiene una espina clavada en el pie. Los cabellos utilizados para su decoración son obtenidos del primer corte de un niño de la comunidad donde se creó la imagen. 

Durante la noche del mismo día, previa a la llegada de la navidad, se celebra la denominada “Misa de Gallo” en la catedral. Esta ceremonia es muy especial ya que se pueden escuchar villancicos en quechua y algunas personas llevan consigo la imagen del niño Manuelito que compraron en la feria para que el sacerdote la bendiga. En las afueras, se sirve una bebida típica en base a leche y canela llamada ponche para quienes deseen calentarse un poco. El ambiente es festivo y emocionante, todos se desean una “feliz navidad” aun sin conocerse y se apresuran a volver a sus casas para encontrarse con sus familias y compartir la cena navideña. 

Si quiere vivir una navidad especial y diferente, Cusco ofrece una experiencia de tradición y arte incomparable que puede compartir con quienes más quiera. Si desea información sobre nuestras exclusivas habitaciones en Machu Picchu, puede escribirnos a reservations@sumaqhotelperu.com. A nombre de Sumaq Hoteles, les deseamos una ¡Feliz Navidad!